Ana

Lejos de la lluvia y el mal tiempo, improvisamos un pequeño escenario en tonos neutros, acompañado por una luz natural suave que se filtraba entre las cortinas.
Un atrezo preparado con  mimo para una de esas sesiones maternidad que se quedan muy cerca del corazón: sencilla, íntima y elegante.
Gracias por aceptar mi locura y dejarme acompañar este momento tan especial. Guardar en imágenes la dulce espera de esos nueve meses que están a punto de convertirse en una nueva vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *