Elena

Lo que empieza

Hay una forma de estar en la que todo es descubrimiento.
Sin peso,
sin historia,
sin necesidad de entender.

Solo estar y fluir.
Mirar como si fuera la primera vez,
tocar sin miedo, reír sin medida.

Todo pasa, sin filtro.

Aparece y desaparece con la misma ligereza.

Y, sin embargo, hay algo que se queda.
En los gestos pequeños, en la forma de mirar, en lo que no saben que están dejando.

Algo suave, casi invisible, como la magia de un unicornio que no necesita ser vista para existir.

Y que, au así, se queda.

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